miércoles, 14 de octubre de 2015

Estamos en campaña

La palabra arzobispo me resulta excesiva, me recuerda mucho a aquella con la que encabezaban los episodios del "súperagente 86": recontraespionaje.
Cañizares arzobispo es excesivo. Tanto como esa capa magna -tridentina- que luce en ocasiones y que obliga a que uno o dos  mozos vestidos como de monaguillo le lleven la cola, talmente como se la llevaron a Lady Di el día de su boda. Ambas indumentarias, la del religioso y la de la princesa muerta, son un exceso. Lo que ocurre es que la princesa muerta fue aligerando su atudendo hasta morir. No me apedreen aún. Hay algo de justicia poética en Lady Di, en Marylin, en Hepburn, en todas las mujeres hermosas que han sido vestidas de lo que no eran. Las recordamos con el alma desnuda, saliendo de una piscina, en la orilla de una playa, con la cara lavada, junto a otros a los que llevaron al menos las cámaras que dieron fe de su existencia. De la pobreza a la alta costura hay una calzada de doble sentido. Cosas mías.
Dice el arzobispo que los emigrantes son invasión. Podía haberlo dicho el día de la Hispanidad, para redondear su argumento.  El trigo limpio y el caballo de Troya. ¿Por qué no el trigo y la cizaña? Ambos deberían crecer juntos, según esa palabra que él venera. En cuanto a la mezcla de Europa ¿hasta dónde llega? ¿Es normanda, sajona, fenicia, visigoda, árabe,ibera, celta? -no olvidemos en este punto a los Japón de Sevilla- ¿Qué somos sino una suma de todo? 
Cañizares es y representa el poder que no acaba de devolverse al ciudadano por parte de la jerarquía de la Iglesia. Lo arcaico de sus planteamientos respecto a los derechos de las mujeres dentro y fuera de su institución da el pistoletazo de salida de otra precampaña más. Estamos ya en elecciones y él estira de las orejas, pero se alinea. No con los pobres, que no hay tantos. No con las mujeres, que fomentan la corrupción (sic) al ejercer el control sobre su cuerpo y su vida. No con los que vienen huyendo, porque en realidad, son menos los que huyen. Esto que hace el señor arzobispo en otros campos se llama victimización secundaria. La víctima lo es por lo que padece y lo vuelve a ser cuando se pone en duda la veracidad de su sufrimiento. Aunque iba de negro y seguramente marchó discretamente, en mi cabeza  lo imagino enrollándose en su capa y desapareciendo en una nube de humo, como un ilusionista. Ha creado como el mago un desasosiego en los que le vieron, ha usado una mujer para despistar y ha repetido su truco favorito, ese que siempre lleva preparado por si todo falla.
Como siempre, borda su papel. Cañizares, como Cañizares, es insuperable. 
Lo dicho, estamos en campaña.


7 comentarios:

  1. A mí, sinceramente, me da pena Cañizares. Es un cocinero que no sabe para qué sirve la sal. No conoce en absoluto su principal herramienta de trabajo que es el Evangelio. Desde siempre se utilizó el Evangelio, como las leyes, como los votos, según conveniencia. No conoce Cañizares las obras de misericordia, aunque yo prefiera la justicia, entre las que se encuentran dar posada al peregrino, vestir al desnudo, dar de comer al hambriento, dar de beber al sediento...
    A Cañizares, la sotana le queda grande y no es por que se prive, precisamente...

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    1. ¿Le dirá alguien que va desnudo? Ay, qué dolor...

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  2. Tremendo...definitivamente estamos en la Edad Media

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    1. Sólo hay que ver la pompa, cualquier día nos excomulgan, Javier...

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  3. Sabes una cosa? En esta gente se da una paradoja muy peligrosa. Predican lo contrario de lo que hacen y destrozan el trabajo de los que si cumplen con sus evangelios (y no sabes hasta que punto, te lo aseguro) Me parece que igual la respuesta está en el fundamentalismo hipócrita, se permiten obrar mal, a sabiendas (no vayas a pensar que Cañizares no sabe lo que hace) pero después, están en el convencimiento de que confesando se le perdonarán los pecados... Nada más le importa, el común de los mortales se la trae al pairo. Sólo le importa su ego... pero así hay muchos, muchísimos y algunos ni siquiera se molestan en llevar capa. Igual su jefe, el papa, debiera explicarles que el mundo ya no funciona así. Haría un favor inmenso a la iglesia y a la humanidad...

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    1. La iglesia de base, la que está pegada a la realidad y es asediada por la curia no es Cañizares, y menos mal. Con uno por siglo, sobra...

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  4. Sabes una cosa? En esta gente se da una paradoja muy peligrosa. Predican lo contrario de lo que hacen y destrozan el trabajo de los que si cumplen con sus evangelios (y no sabes hasta que punto, te lo aseguro) Me parece que igual la respuesta está en el fundamentalismo hipócrita, se permiten obrar mal, a sabiendas (no vayas a pensar que Cañizares no sabe lo que hace) pero después, están en el convencimiento de que confesando se le perdonarán los pecados... Nada más le importa, el común de los mortales se la trae al pairo. Sólo le importa su ego... pero así hay muchos, muchísimos y algunos ni siquiera se molestan en llevar capa. Igual su jefe, el papa, debiera explicarles que el mundo ya no funciona así. Haría un favor inmenso a la iglesia y a la humanidad...

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